Fundación Aguilar y Eslava · Cabra, Córdoba

La primera biblioteca del Real Colegio

2009

Datos de la exposición

LugarSala artístico-documental del Museo Aguilar y Eslava
OrganizaFundación Aguilar y Eslava
Dentro deActividades paralelas de «Andalucía Barroca» en Cabra
La primera biblioteca del Real Colegio

El 7 de enero de 1710, el escribano Pedro de Vida Hidalgo y el rector del Colegio, Fray Alonso de Aguilar, se reúnen para dejar constancia escrita de los bienes que en aquel instante atesoraba el Colegio de la Purísima Concepción de Cabra. Dieciocho años después de que comenzaran las clases en tan singular institución con tan sólo diez colegiales, se creía necesario realizar por fin una descripción pormenorizada de todos los bienes que albergaba el edificio y entre los que destacaba, además de un lienzo del retrato del fundador, don Luis de Aguilar y Eslava, y varios otros de la Purísima Concepción, un estante de pino con seis tablas y cinco huecos .

Fue en ese humilde estante donde se cobijó la primera colección de libros de aquel Colegio dedicado a la Purísima que surgiera del deseo testamentario de don Luis de Aguilar y Eslava, el gran mecenas educativo de la ciudad de Cabra, al concebir la creación de un centro de enseñanza para aquellos egabrenses sin recursos que quisieran formarse en un centro de vocación seglar.

Hoy, a pocos días de cumplir los 300 años de la redacción de aquel primer inventario, la Fundación Aguilar y Eslava expone las obras que en aquel momento se custodiaban en un estante de pino y que actualmente, gracias al mantenimiento del mecenazgo cultural y educativo que en su día propusiera don Luis y que sigue alumbrando dicha Fundación, forman parte de una valiosa colección en la que sobresalen más de 4.000 ejemplares, volumen que jamás se podría haber alcanzado sin el enorme cariño que el recuerdo dejó a todos aquellos profesores y colegiales que suspiraron porque parte de su patrimonio bibliográfico compartiera espacio con aquellos 53 libros impresos y 21 manuscritos que se amontonaban en aquel humilde estante de pino, y que, literalmente, fueron:

  • 3 tomos de Godoy en la primera parte de Santo Tomás.
  • 1 tomo de Godoy en la primera de la segunda parte.
  • 3 tomos de Godoy sobre la tercera parte de Santo Tomás.
  • 5 tomos de a folio entero con los antecedentes de Teología su autor el Maestro Gonet.
  • 4 tomos de a folio de Teología su autor el Padre Arriaga.
  • 3 tomos de a cuartilla de Filosofa del Maestro Fray Juan de Santo Tomás.
  • 3 tomos de a cuartilla de Filosofía del Padre Polanco.
  • 2 tomos de a cuartilla (Doctor) Castel de la Concordia de la Humana libertad.
  • 1 tomo de a cuartilla Lógica de los Complutenses.
  • 1 tomo de Filosofía del Peinado.
  • 5 tomos pequeños de Aristóteles.
  • 1 tomo de a media cuartilla Sumula de los Complutenses.
  • 1 tomo de a cuartilla del Padre Cayetano.
  • 1 tomo de a cuartilla del Maestro de las Sentencias sobre el primero de ellas.
  • 2 tomos del maestro Ripalda de a folio sobre las cuestiones del Maestro de las Sentencias.
  • 21 libros de Teología manuscritos de a cuartilla.
  • 4 manuscritas tomistas.
  • 2 tomos de a cuartilla Conferencias Morales del Padre Corella.
  • 1 tomo de a folio del mismo autor Práctica de Confesionario.
  • 6 tomos de a folio del Padre Corella Suma Moral.
  • 1 tomo de a folio del Símbolo de la fe de Fray Luis de Granada.
  • 3 libros de a cuartilla Instrucción de sacerdotes del Padre Molina.

Tres siglos de historia de la biblioteca

La primera biblioteca del Real Colegio

El Colegio de la Purísima Concepción nace en el seno de una época en la que comenzaba a florecer, dentro del clero, una honda preocupación por la formación moral e intelectual de sus componentes. Un buen sacerdote no podía contentarse con satisfacer el alma de sus parroquianos, sino que además debía constatar un notable dominio en materias de Teología, Filosofía y Moral así como una aceptable recepción de las nuevas prácticas religiosas del orbe católico.

Es en este contexto donde podemos comprender el contenido que la Biblioteca del Colegio tenía ya en 1710. Y es que, aunque destinado a seglares, la formación teológica y moral era, para muchos colegiales de aquel entonces, la consecuencia directa de su paso por esta casa.

Así, un total de veintiún títulos impresos, repartidos en cincuenta y tres volúmenes, y otros veinticinco manuscritos, desvelan claramente el contenido de las enseñanzas impartidas, en las que destacaba, ante todo, el conocimiento de la teología dogmática, el estudio de la teoría aristotélica, el aprendizaje de la teología moral así como la instrucción sacerdotal.

Conservada, prácticamente en su totalidad, esta exposición argumenta de forma documental la existencia en Cabra de un importante movimiento educativo que, obviamente, se veía reforzado con el apoyo de la población civil y religiosa que existía en esta ciudad en las primeras andanadas del siglo XVIII. Manifestaciones que junto al resto de instituciones eclesiásticas y al apoyo otorgado por el mecenazgo artístico y social de los Condes de Cabra certifica el peculiar espíritu que embriagó a personas y ciudades de una ANDALUCIA BARROCA que hoy ve satisfecha la recuperación de su importante estigma en la configuración actual de gran parte de nuestras mentalidades, costumbres y devociones y en la que Cabra y en particular la Fundación Aguilar y Eslava tienen un lugar destacado.

Fotos

Otras exposiciones