En dicha orden, cuyo texto insertamos entresacado de la «Colección Legislativa de España. Primer Cuatrimestre de 1847», se autoriza a unir los bienes de la antigua Obra Pía con este fin y además, se crea la Junta Inspectora, de la que surgirá con el tiempo, el actual Patronato de la Fundación Aguilar y Eslava.
El Instituto de Cabra, denominado Aguilar y Eslava a principios del siglo XX, es uno de los Institutos históricos de España y uno de los pocos que se creó en una villa que no era capital de provincia. Gracias a la existencia del antiguo Real Colegio de la Purísima, fundado por don Luis Aguilar y Eslava, se pudo conseguir esta aspiración, a petición del Patronato y del Ayuntamiento, uniendo también los bienes que fueron de la antigua Obra Pía, fundada por don Alejandro de Vida e Hidalgo.
Así que este año ¡estamos de aniversario!.
¡Feliz 2022!





