ÓLEO SOBRE LIENZO, 142 X 115 cm.
Juan Valera y Alcalá-Galiano (1824-1905) nació en Cabra, aunque fue educado en Málaga y Granada donde estudió Derecho. Ejerció la carrera diplomática y durante estos años tuvo la oportunidad de conocer algunas de las principales ciudades y capitales de Europa y América como embajador de España: San Petersburgo, Lisboa, Río de Janeiro, Nápoles, Washington, París, y Viena.
Fue director de periódico, diputado a Cortes, secretario del Congreso y al tiempo se dedicó a la literatura y a la crítica literaria. Cultivó todos los géneros literarios: epistolar, periodístico, poesía, teatro, cuento y novela. Sus obras completas alcanzan el medio centenar, y entre ellas destacan sus novelas Pepita Jiménez (1873) y Juanita la Larga (1895).
Miembro de la Real Academia Española desde 1862, Valera fue uno de los españoles más cultos de su época y destacó también por ser un gran benefactor del Instituto de Cabra, al que prestó ayuda en numerosas ocasiones.
Este retrato de Valera, encargo del propio escritor y donado al Instituto para que figurara en su Sala de Actos, es obra del cordobés Enrique Romero de Torres (1872-1956) hijo de Rafael Romero Barros y hermano de Rafael y Julio Romero de Torres también pintores.
Recientemente participó en la exposición «La lengua y la palabra. 300 años de la Real Academia Española» celebrada en la Biblioteca Nacional en Madrid del 27 de septiembre de 2013 al 26 de enero de 2014, siendo restaurado para la ocasión por el patrocinio de la agencia Acción Cultural Española del Ministerio de Cultura.




