Niceto Alcalá-Zamora defendió una vía pacífica de entendimiento entre las «dos Españas», promoviendo las palabras frente a las balas. Esta posición intermediadora es la que le diferencia de otros destacados políticos de la época, pero también la que le condena al exilio y al olvido durante muchos años.
Dirigido por Fátima de los Santos y José Francisco Ortuño y producción de Olmo Figueredo González-Quevedo, el documental cuenta, además, con la participación especial de Manuel Pimentel como narrador, estableciendo las principales líneas narrativas de esta crónica biográfica.
El rodaje de «Niceto Alcalá Zamora. La tercera España» se desarrolló en las localidades donde nació y pasó su infancia Niceto Alcalá-Zamora: Priego de Córdoba y Cabra, así como en Sevilla, Córdoba, San Sebastián y Pamplona.




