El conocido sacerdote D. José Burgos aunque nacido en Priego de Córdoba ha pasado prácticamente toda su vida en Cabra, fue alumno del Ave María y posteriormente del Instituto Aguilar y Eslava, al que considera su «segunda casa» y del que fue nombrado Colegial de Honor en el año 2005; y de esta forma, con la creación de este legado quiere manifestar su gratitud con la institución y con todo lo que representa.
Por su parte la Fundación Aguilar y Eslava, que acogerá y le dará forma a este proyecto, le hizo entrega de su insignia de plata, que le impuso el presidente, Salvador Guzmán, en prueba de reconocimiento y gratitud.
Don José declaró durante el transcurso de sencillo acto «que todo lo que ha hecho y recibido en su vida, ha estado marcado siempre por la Providencia» y agradeció al pueblo de Cabra las numerosas muestras de afecto recibidas a lo largo de su vida, considerándose egabrense e indicando que «cuando Dios quiera, aquí quiero quedarme para siempre».
Tras visitar el Museo de la Pasión, cuyas reformas está ultimando la Fundación Aguilar y Eslava, D. José Burgos presidió la misa de acción de gracias por su 90 aniversario en la parroquia de los Remedios, de la que ha sido párroco desde su creación y hasta su reciente jubilación. En la homilía señalaba los vínculos permanentes que mantiene con Cabra, su devoción hacia la Virgen en sus advocaciones de la Sierra y de la Soledad, así como la estrecha relación que mantiene con la Fundación e Instituto Aguilar y Eslava, desde muy pequeño,y posteriormente como estudiante, profesor, director espiritual y desde este momento como benefactor.








