En sus palabras de presentación, Carmen Calvo destacaba el trabajo riguroso y objetivo realizado por el autor de la obra, para recuperar la historia de una mujer que fue «dueña de sí misma» y que luchó por conseguir tener una vida distinta a la que le habría tocado vivir, demostrando su amor por Cabra y la reivindicación del papel del dinero en la sociedad de su tiempo. Con su presentación del libro sobre la Vizcondesa de Termens, animó a los lectores a descubrir, a través del trabajo de Salvador Guzmán, la figura de una mujer que se resistió a cumplir el papel que habría desempeñado y que aprovechó las circunstancias de su vida para superarse a sí misma y a la anticuada sociedad española en la que transcurrió su vida.
Destacó la inteligencia y modernidad de una mujer egabrense que, pese a sus raíces humildes, consiguió alcanzar un destacado puesto en su época, manifestando su cariño hacia Cabra y a sus gentes cuando volvió a nuestra ciudad, tras la ruptura con el infante Antonio de Orleáns. Carmen Calvo indicaba que la Vizcondesa fue una mujer valiente, enérgica, llena de vitalidad y sobre todo, dispuesta a realizar en su propia vida, los cambios que en siglo y medio habrían de tener lugar en España. Su pasión por la belleza y por la educación, como armas para mejorar la vida de las personas que le rodeaban, culminó con una altruista labor desarrollada principalmente en Cabra, para demostrar a quiénes no la aceptaban que desde su posición, podía hacer mucho por cambiar las estructuras de una sociedad clasista y acomodada en la que una buena porción de personas tenían que resignarse, a lo que ella misma quiso hacer frente, consiguiéndolo.
Finalmente dijo que se alegraba de esta biografía realizada por Salvador Guzmán y del enfoque que el autor ha hecho; poniendo sobre la mesa la tesis de dos personas, la del Duque de Galliera y la de Carmela Giménez, que no querían ser lo que por cuna tenían destinado y que, al menos en el caso de la Vizcondesa, se convirtió en una historia de incesante afán de superación. Afirmando que con esta obra, sale a la luz una documentada y seria labor de investigación y divulgación sobre tan peculiar personaje.
En el acto, al que asistieron numerosas personas entre las que se encontraba el actual Vizconde de Termens, José María Muñiz Von Schmiterlöw; intervinieron también el director del Instituto para dar la bienvenida al acto y felicitar a Salvador Guzmán por culminar este intenso y dilatado trabajo; la responsable de la Editorial Áltera quién mostró el interés por conseguir una biografía de Carmela Giménez que ahora veía la luz, gracias al autor y al que encontró a través de Pepe Moreno, llamando en su día a la emisora Radio Atalaya.
Salvador Guzmán intervino para contar cómo había surgido su interés por la Vizcondesa y los más de quince años en los que ha venido realizando todo tipo de investigaciones para conseguir la mayor documentación posible. Agradeció en sus palabras la presentación y el cariño mostrado por Carmen Calvo, al tiempo que se refirió a las personas e instituciones que han venido colaborando con él en estos intensos años. Junto al agradecimiento a su familia, se detuvo en un recuerdo especial para Manuel Camacho Aranda, ya desaparecido, con quién fue realizando entrevistas y recogiendo información para ir conformando el grueso del trabajo para dar forma final a este libro. También se detuvo a la hora de hablar de las Hijas de la Caridad y de la Fundación Termens, que son hoy el fruto más destacado de la labor de la Vizcondesa. En su discurso hizo un recorrido por la génesis y elaboración de su nuevo libro: la primera biografía de Carmen Giménez Flores y que podría suponer un paso importante no solo para recuperar su figura y su obra, sino también para abrir nuevas vías de investigación. Finalizó con un audiovisual en el que se vieron fotografías inéditas, algunas de ellas recogidas en el libro, y que han sido cedidas por la familia Ropero Marín.
Finalmente intervino la Alcaldesa de la Ciudad para señalar la importancia de recuperar la historia de las mujeres y especialmente de aquéllas, como en el caso de la Vizcondesa, que fueron forjadoras de su propia vida y que sean recordadas y conocidas a través de libros como éste.




