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07.10.19

Modo de concurrir los colegiales a los entierros de los patronos de sangre del Real Colegio de la Fundación Aguilar y Eslava (1779)

Antonio Suárez Cabello


Los trabajos de catalogación del patrimonio histórico documental del Archivo de la Fundación Aguilar y Eslava, para su posterior digitalización e incorporación a PARES, Portal de Archivos Españoles del Ministerio de Cultura (con acceso libre para todos los interesados), deparan en ocasiones algunas novedades que animan a la investigación.

Tal es el caso del hallazgo de una norma de cómo han de concurrir los colegiales a los entierros de los patronos de sangre del Real Colegio, manuscrita en un libro que relaciona la entrada y salida de colegiales. El patrón de sangre, junto con tres superintendentes, el vicario de la Iglesia parroquial y los priores de los conventos de San Juan de Dios y Santo Domingo, formaban la Junta de Patronato por la que se regía la Fundación, responsables, asimismo, de los bienes dejados por D. Luis para el sostenimiento del Colegio.

El volumen, encuadernado en pergamino, con hojas en blanco para manuscribirlas, numeradas posteriormente, lleva el siguiente título en la primera página: “Libro de las recepciones y salidas de los colegiales de este Colegio de la Purísima Concepción de la villa de Cabra, que fundó la buena memoria del Sr. D. Luis de Aguilar y Eslava, presbítero, vecino de dicha villa. Se principió el día 22 de septiembre del año de 1760, siendo rector D. Pedro Vázquez de Salazar, presbítero, catedrático habitual de teología y filosofía del referido Colegio”.

En los folios 44 y 45 de la aludida relación, encontramos esta regla llamada “Modo de concurrir los colegiales a los entierros de los patronos de sangre de este Colegio, según se practicó el día 5 de abril del año 1779”. Desconocemos si ésta se realizaba anteriormente. El relato prosigue así: “En el expresado año de mil setecientos y setenta y nueve, en el día cuatro de abril, murió D. Antonio de Vargas y Varáez, patrono de sangre de este Colegio, por pariente más cercano del Sr. Fundador de dicho Colegio, alguacil mayor de esta villa de Cabra y regidor de su Ayuntamiento. Y al día siguiente se hizo su entierro, al cual concurrió todo el Colegio en la forma siguiente:

Como a las ocho de la mañana salieron todos los colegiales en comunidad para la casa del difunto, precedidos por D. Francisco de Paula Guevara, catedrático en propiedad de Vísperas en Sagrada Teología, sustituto en la cátedra de Artes, presidente y vicerrector de dicho Colegio. Habiendo llegado a la dicha casa entraron los colegiales en la sala en donde estaba el cadáver y se le rezó en comunidad un responso. Después fueron entrando en la sala en donde estaban los dolientes y, habiéndoles dado el pésame, estuvieron sentados un poco de tiempo. Y para dar lugar a que entraran y se sentaran las personas de distinción, que iban a la misma sala a usar de la misma atención, estuvieron dichos colegiales en ella solamente un breve espacio de tiempo.

Llegada la hora del entierro, cuatro regidores sacaron el cadáver hasta la puerta de la casa, por haber sido el difunto uno de los regidores del Ayuntamiento de esta villa, y desde la puerta de la casa tomaron cuatro colegiales el cadáver y lo condujeron hasta la Iglesia y convento de Santo Domingo, con este orden:

Inmediato al presidente seguía la comunidad de colegiales, con las becas puestas en forma de luto, según el estilo de los colegios y seminarios de la ciudad de Granada. En medio de la comunidad iba el cadáver conducido por cuatro colegiales, sin otra interpolación de otra alguna persona, y remudándose los colegiales conductores del cuerpo en la forma que les prevenía el catedrático presidente. A la comunidad le seguía todo el resto del acompañamiento de todos los sujetos distinguidos del pueblo, así seculares como eclesiásticos, seculares y regulares, y prelados de las religiones, cerrando dicho acompañamiento D. Francisco de Vargas y Varáez, hermano del difunto, llevando a su lado derecho al corregidor de esta villa y al lado izquierdo al rector de este Colegio.

Mientras duró el oficio de sepultura asistieron junto al cadáver diferentes colegiales, y los restantes se mantuvieron en la Iglesia hasta que se concluyó el dicho oficio. Y después se vinieron todos a la casa del difunto con todo el resto del acompañamiento, en la forma que se acostumbra en los demás entierros de personas distinguidas.

Y se advierte, también, que por haber sido el difunto Regidor, cuatro regidores condujeron el cadáver desde el medio de la Iglesia hasta el lugar en donde fue sepultado”.

Extraordinario documento del proceso ceremonial y de acompañamiento de un cadáver que se lleva a enterrar. Interesante la presencia de eclesiásticos "regulares y seculares" y "prelados de las religiones" que componían el cortejo, denotando la existencia de conventos religiosos masculinos en la entonces villa de Cabra.

Según datos que recogemos de Manuel de Vargas y Alcalde, el 30 de septiembre de 1755 D. Antonio de Vargas y Varáez tomó posesión como patrón de sangre. Fue regidor perpetuo de Cabra, veinticuatro y maestrante de Granada, bautizado en dicha ciudad el 9 de diciembre de 1729. Se casó en Cabra en 1748 con D.ª Martina Lalanne, bautizada en dicha villa el año 1724.

El 15 de abril de 1779 es nuevo patrón de sangre el hijo del difunto, D. Antonio José de Vargas y Lalanne (5.º patrono), regidor perpetuo de Cabra, familiar y alguacil mayor de la Inquisición de Córdoba, veinticuatro de Granada, maestrante de la Real de Ronda y Teniente Hermano Mayor de este Real y distinguido Cuerpo en representación del Serenísimo Sr. Infante D. Gabriel; igualmente síndico general por la ciudad de Ronda y capitán retirado del Regimiento Provincial de Córdoba. Natural de Cabra, bautizado el 5 de diciembre de 1749.

Por aquellos años nuestra institución histórica es denominada Real Colegio de Estudios Mayores de la Purísima Concepción, incorporado a la Universidad de Granada, por lo que a sus individuos se les admitían los cursos para la obtención de grados en cualquiera de las Universidades de España. Carlos III y los señores del Consejo concedieron esta facultad por Real Cédula, fechada en Madrid el 15 de abril de 1777. El número de colegiales en 1779 lo estimamos en medio centenar, aproximadamente.


Archivo Histórico de la Fundación Aguilar y Eslava:
01.03.05.04//0001 Libro de entradas y salidas de colegiales (1760-1790) [Sig. Top.: 33/1]
Centro de Estudios Vargas y Alcalde
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